Capítulo 8

Las intrigas políticas en las que participó propiciaron el encuentro con la mujer camino de Venecia, donde Quevedo se disponía a participar en una conspiración para que dichos territorios perteneciesen a la corona española. Durante el viaje, la mujer hizo partícipe a Quevedo del descubrimiento de unos polvos que ingeridos podían matar a una persona sin dejar rastro. El viaje no tendrá un buen final cuando Quevedo compruebe, a través de una emboscada en la que se ve envuelto, cómo la mujer le ha engañado y utilizado para conseguir información sobre la misión que estaba llevando a cabo.